Etiquetas

,

No es la primera vez que tengo un blog y tampoco es la primera vez que escribo una segunda entrada. Mi primer blog, que abrí en 2004 o 2005, estaba alojado en el antiguo MySpace, y el segundo en Blogger. La mudanza de uno a otro fue un mero trámite, y mantuve tanto la continuidad del tipo de publicaciones como su frecuencia a lo largo de varios años, pero en 2010 decidí cerrarlo (por múltiples razones acerca de las cuales es posible que escriba en otro momento) y me aparté del mundo de los blogs casi de forma radical. Desde 2013 he intentado volver en varias ocasiones (antes de la presente), pero no tardé en abandonar esos proyectos (después de una o dos entradas, a veces incluso antes), creo que principalmente debido a mi falta de motivación por el tema, la presión que sentía por tratar de ser original (¿qué puedo escribir que no haya sido escrito antes? ¿qué puedo aportar yo de nuevo?) y la pereza que me invadía al pensar en el trabajo de redactar algo que nadie iba a leer.

Estos antecedentes fueron una de las razones por las que poco faltó para que cundiera el pánico cuando me embarqué en la redacción de esta segunda entrada. La desidia y la desmotivación asomaron sus feas orejas y me observaron con sus ojillos saltones, impacientes, dispuestas a saltar y comerse cualquier rastro de mi interés por permitir a este blog seguir adelante. Sin embargo, superé rápidamente esos contratiempos porque el tema me interesa (probablemente más de lo que creía) y además esta vez el proyecto consiste más en investigar, en aprender y elaborar entradas a partir de los nuevos conocimientos adquiridos. Creo que el problema principal en esta ocasión fue que a pesar de tener muy claro el tema general del blog, lo que no tenía tan claro era cómo llevarlo a cabo. Al menos no exactamente. Es evidente, teniendo en cuenta que el tema del blog es la escritura en sí misma, que lo que tengo que hacer es básicamente escribir entradas que alternen historias de ficción con artículos en torno a la escritura y el oficio de escritor, pero ¿qué historias contar? ¿qué aspectos concretos de la escritura desarrollar en esos artículos?

La solución llegó, una vez más, de la mano de Lift y su listado de pasos para convertirse en mejor bloguero/a (Better blogging in 30 days). Uno de los primeros pasos consiste precisamente en localizar algunos de los blogs más influyentes dedicados a la escritura creativa como oficio/técnica/entretenimiento y estudiarlos, para así aprender de la experiencia de sus autores/as tanto creando y manteniendo un blog como escribiendo. A partir del listado de blogs obtenido en esta primera búsqueda seleccioné, utilizando criterios muy muy subjetivos, tres en español y cinco en inglés:

Literautas. Si te gusta escribir

Club de escritura. Taller de escritura gratuito con propuestas que estimulan la creatividad

Laboratorio de escritura. Un espacio de encuentro literario para estimular la creatividad.

Goins, writer

Positive writer. Creative work that matters

Live write thrive

The write practice

The write life

Mi intención por el momento es seguir estos blogs (la selección se irá modificando), de la misma forma que leo novelas o libros sobre escritura, para tratar de mejorar tanto este blog como mi estilo y mi proceso de escritura. Lo esencial ahora mismo es aprender por medio de la práctica y la observación, y así poder dar salida a la escritora inquieta que me habita y que quiere ser escuchada de una vez por todas.

Anuncios