Etiquetas

, ,

Se aproxima el 8 de agosto de 2015, y con él la fecha en que Una habitación cumplirá su primer año de vida. La primera entrada era una versión muy personal de la lista de propósitos de Año Nuevo, pero en agosto y sin lista (al menos no propiamente dicha). En ella básicamente declaraba mi intención de publicar, de forma periódica y frecuente, entradas consistentes en relatos o textos sobre la escritura creativa y su aprendizaje. Creo que en términos generales he cumplido con mis objetivos y hoy, ya tan cerca del aniversario del blog, siento que ha llegado el momento de volver la vista atrás y observar lo que ha ocurrido a lo largo de todos estos meses.

Curiosamente, en lugar de pensar en el número de entradas o en los seguidores, lo primero que se me viene a la mente es la gente a la que he conocido a través del blog. Algunos se han convertido en amigos virtuales, compañeros de lectura y escritura, y yo frecuento sus hogares en la web tanto como ellos el mío. Supongo que es normal esta reacción, esta sensación, pues al fin y al cabo son las personas y las relaciones que establecemos con ellas las que constituyen nuestra vida analógica. ¿Por qué no iba a ser lo mismo en este otro entorno?

Anuncios