Etiquetas

No hay tiempo para prosperar cuando ya se han roto todos los cristales, cuando los relojes han dejado de funcionar y las manos huelen a guantes de fregar. Ya no hay tiempo, no, ni lugar para guardar lo que queremos. Ya nadie puede evitarlo. Los lobos se comerán lo que queda, y no dejarán ni los huesos. Ya no hay tiempo ni siquiera de esperar. La nostalgia se nos viene encima, gritando que todo ha acabado ya.

 

Anuncios